Tijuana Rifa WEB - 25
Julieta Ramírez mantiene su promoción rumbo a la gubernatura de Baja California pese al freno de Morena y señalamientos sobre una presunta estructura de operación en Tijuana.

La senadora Julieta Ramírez mantiene activa su promoción política en Tijuana, pese a los llamados de Morena para frenar actos anticipados de posicionamiento rumbo a la gubernatura de Baja California. Bardas, lonas, volantes y propaganda con su imagen continúan apareciendo en distintos puntos de la ciudad, incluso entre montones de basura, como reflejo de una estrategia que insiste en instalar su nombre antes de que el partido abra formalmente el proceso interno.

Ramírez es una de las aspirantes morenistas que más recursos ha destinado a construir una candidatura no declarada. Sin solicitar licencia al Senado, ha sostenido una intensa operación territorial respaldada por operadores políticos y, de acuerdo con una investigación difundida este fin de semana, coordinada desde una oficina ubicada en el BIT Center de Tijuana. En ese espacio, presuntamente bajo la responsabilidad de José Luis Villasana Beltrán, se organizaría la distribución de lonas, panfletos y folletos para posicionar a la legisladora.

José Luis Villasana / Gloria Miramontes

Información extraoficial también atribuye la coordinación de esta estructura a la diputada local Gloria Miramontes Plantillas, con apoyo de colaboradores cercanos. Testimonios recabados señalan que desde ese punto se entregaría material promocional, se dispersarían pagos a brigadistas y se utilizarían padrones partidistas para realizar llamadas telefónicas de promoción, además de organizar reuniones territoriales con entrega de despensas y vales de gas.

La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena ya ha emitido medidas cautelares para que diversos aspirantes se abstengan de promover su imagen fuera de los tiempos electorales. Sin embargo, la presencia de propaganda con frases como “Es Julieta” sugiere que la senadora ha optado por mantener el acelerador a fondo.

La contradicción es evidente. Mientras el partido intenta contener la carrera adelantada por 2027, Ramírez sigue construyendo una candidatura desde el cargo y sin separarse de sus funciones legislativas. Más que fortaleza política, el despliegue exhibe prisa y una apuesta por la saturación publicitaria.

En política, cuando la propaganda rebasa al proyecto, la imagen termina vaciándose de contenido. Y en el caso de Julieta Ramírez, hasta los volantes abandonados entre la basura parecen resumir el desgaste prematuro de una campaña que comenzó demasiado pronto.

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