La detención de la activista y directora de CEMUJER, Viridiana Román, durante un punto de alcoholímetro en Tijuana derivó en una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado, acusaciones de abuso policial y la circulación en redes sociales de imágenes de su aseguramiento cuya difusión no fue confirmada oficialmente por autoridades municipales.
La detención
De acuerdo con información difundida y obtenida por este medio, Román viajaba como copiloto, acompañando a un amigo identificado como Carlos Francisco Sánchez, quien conducía un vehículo que fue detenido en un punto de alcoholímetro y que, tras ser verificado por los agentes, arrojó reporte activo de robo en los sistemas de consulta. El conductor fue detenido y quedó bajo investigación por la posesión del vehículo.
Román también fue detenida y permaneció asegurada durante la madrugada, siendo liberada horas después, de acuerdo con transmisiones difundidas por la propia activista. Hasta el momento, no se han reportado cargos en su contra.
La denuncia
En una transmisión en vivo realizada al momento de salir en libertad, Viridiana Román aseguró que no conducía el vehículo al momento de la intervención y que, aun así, fue detenida junto con el conductor mientras los agentes realizaban las diligencias. En el mismo mensaje afirmó haber sido objeto de agresiones por parte de elementos de la Policía Municipal y señaló que, durante su aseguramiento, solicitó apoyo del Escuadrón Violeta, unidad especializada de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California para la atención de casos de violencia de género, sin que, según su dicho, recibiera atención.
Durante la transmisión, la activista mostró parcialmente las medias que llevaba puestas, las cuales se observaban rasgadas, y sostuvo que presentaba lesiones, las cuales atribuyó a los hechos ocurridos durante su detención.
Posteriormente, en otra transmisión realizada desde instalaciones de la Fiscalía General del Estado, confirmó que interpuso una denuncia formal por lo ocurrido y manifestó que buscará que el elemento policial que, según dijo, la agredió sea retirado de labores operativas. En ese mismo mensaje anunció que impulsará acciones para acompañar a personas que, a su juicio, han sido víctimas de abusos por parte de autoridades municipales.
Imágenes difundidas
Tras los hechos comenzaron a circular en redes sociales fotografías de la activista durante su detención, algunas presentadas como si se tratara de fichas oficiales. Sin embargo, no se difundió parte oficial de la detención a través de los canales institucionales de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal, ni se publicó boletín o información oficial confirmando la detención en redes institucionales.
Román afirmó que dichas imágenes fueron tomadas durante el proceso de aseguramiento y que fue obligada a posar para ellas; no obstante, la manera en que las fotografías llegaron a redes sociales no ha sido explicada oficialmente y, hasta el momento, no existe información pública sobre alguna investigación interna por una posible filtración.
Señalamientos a la Sindicatura
En publicaciones posteriores difundidas en sus redes sociales, Viridiana Román también hizo referencia a la síndica procuradora de Tijuana, Teresita Balderas Beltrán, a quien señaló directamente en un mensaje en el que afirmó sentirse “sentenciada” y acusó que se habría actuado en su contra por motivos personales, señalamientos que no fueron acompañados de pruebas públicas.

En el mismo posicionamiento, la activista sostuvo que es inocente y que nunca se negó a la investigación, y cuestionó a la Sindicatura por lo que consideró falta de acciones en casos de abuso policial, robos denunciados por ciudadanos y otros señalamientos contra elementos municipales. Asimismo, afirmó que decidió transmitir en vivo durante su detención por temor a sufrir daños o desaparición, señalando que existe miedo entre ciudadanos hacia la policía municipal.
Hasta el momento, la Sindicatura Procuradora no ha emitido un posicionamiento público en respuesta a estos señalamientos.
Antecedentes
Viridiana Román se presenta públicamente como activista en defensa de los derechos de las mujeres y como directora de CEMUJER, organización que ha participado en actividades y denuncias relacionadas con violencia de género. No obstante, su trayectoria pública también ha estado marcada por episodios de confrontación con autoridades y señalamientos difundidos en medios y redes sociales a lo largo de los últimos años.
Uno de los antecedentes más antiguos se remonta a 2015, durante la administración municipal del priista Jorge Astiazarán Orcí, cuando Román irrumpió en un evento donde se encontraba el alcalde y reclamó públicamente a funcionarios municipales. De acuerdo con notas periodísticas de la época, el entonces presidente municipal respondió que no conocía la organización que representaba y ofreció recibirla posteriormente para dialogar.
Años después, en febrero de 2020, Román protagonizó otro incidente en Palacio Municipal al acudir a solicitar audiencia con el entonces alcalde Arturo González Cruz. Según crónicas periodísticas, al no ser atendida de inmediato comenzó a reclamar a gritos, lo que provocó que el propio alcalde saliera de su oficina y observara la situación.
En 2021 fue candidata a diputación por el Partido Encuentro Solidario. Durante ese proceso surgieron señalamientos públicos de excolaboradores y activistas que solicitaron al partido retirar su candidatura, acusándola de maltrato laboral y conflictos internos; acusaciones que fueron difundidas públicamente y que no han derivado en resoluciones judiciales conocidas.
En marzo de 2023, Román interrumpió una conferencia pública de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, donde denunció presuntos malos tratos hacia una mujer por parte de autoridades y reclamó no haber recibido respuesta a solicitudes previas. El incidente ocurrió frente a medios y asistentes.
Ese mismo año, en mayo de 2023, circuló en redes sociales y en algunos portales digitales un video que fue presentado como una grabación realizada con cámara oculta, difundido originalmente por páginas de redes sociales, en el que se afirmaba que Viridiana Román operaba políticamente y condicionaba apoyos, además de señalar una presunta cercanía y respaldo hacia la entonces alcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero. En dichas publicaciones se sostenía que la activista recibía apoyos o financiamiento y que buscaba impulsar proyectos políticos propios; sin embargo, estas afirmaciones provinieron de material difundido en redes y no han sido acreditadas mediante resoluciones oficiales ni investigaciones públicas concluidas.
Más recientemente, en mayo de 2025, Román cuestionó públicamente al alcalde Ismael Burgueño Ruiz, denunciando campañas de desprestigio y persecución política en su contra derivadas de su activismo.
El caso actual permanece en desarrollo en al menos dos frentes: la investigación sobre la posesión del vehículo con reporte de robo y la denuncia presentada por Román por presunto abuso policial.
La detención de Viridiana Román ha generado debate tanto sobre el actuar de la policía municipal como sobre el papel de figuras públicas que mantienen confrontaciones constantes con autoridades. Será el curso de las investigaciones el que determine responsabilidades en los hechos recientes.







